EncuentroCastellón inauguró la exposición “¿Hay alguien que escuche mi grito?” , que gira entorno a la pregunta humana, histórica y contemporánea sobre el sentido del sufrimiento inocente. el jueves 17 de octubre en el Real Casino Antiguo de Castellón. Han intervenido Ignacio Carbajosa, comisario de la exposición y Catedrático de Antiguo Testamento en la Universidad de San Dámaso, y Gonzalo Haro, psiquiatra especializado en conductas adictivas y profesor en la Universidad CEU Cardenal Herrrera. Jaime Vilaroig, profesor de Antropología filosófica en la misma universidad, ha sido el moderador del coloquio.

El coloquio ha girado en torno a la necesidad racional del hombre de entender el significado de la realidad y el sufrimiento presente en ella. Jaime Vilaroig ha apuntado que “el dolor lo experimentamos como algo que no debería ser”. Ante esto, Haro ha expuesto que se puede tratar de aliviar el dolor físico pero “el alivio del dolor no responde a la exigencia de significado”. Por su parte, Carbajosa ha explicado que la rebeldía ante el dolor y la pregunta de su razón de ser nacen de la incoherencia percibida por el hombre entre el sufrimiento y la hipótesis existencia, desde el cristianismo, de que la vida tiene una propuesta de significado, es decir de que la realidad es positiva.

Carbajosa, sobre la insuficiencia del alivio del dolor, ha citado a Fernando Sabater que tras la muerte de su mujer dice “no quiero eliminar este dolor porque yo he amado”; y ha continuado diciendo que el reto del hombre es afrontar las preguntas y no anestesiarse ni dejarse arrastrar por el nihilismo.

La exposición, que ha estado abierta al público del 17 al 19 de octubre, se sirve como hilo conductor del libro bíblico de Job aderezado con textos literarios, filosóficos y periodísticos y contempla distintas posturas en la dialéctica entre el sufrimiento y la existencia de Dios que permiten al espectador hacer un recorrido humano sobre la cuestión. El libro de Job, citado a lo largo de la historia por intelectuales de toda ideología, profundiza en la figura bíblica de Job: un hombre bueno que es sometido a grandes sufrimientos y que exige a Dios una respuesta sobre el sentido del dolor.

El aforo del salón de actos del Casino se completó y durante el fin de semana, cerca de 200 personas han visitado la exposición, lo que pone de manifiesto la actualidad de la pregunta del hombre ante el dolor y la necesidad de una vida con significado.